Por qué nace FUNPLYCEL

La educación es importante…

Desde hace más de diez años que me dedico a la clínica de fauna silvestre y he tenido que enfrentar no solo la inconsciencia de quien compra un animal silvestre en la carretera en nombre de un supuesto amor, o lástima pero que al cabo de poco tiempo esos sentimientos desaparecen para convertirse en cansancio, molestia y desdén hacia el animalito, generalmente monos y guacamayas, que pasan de ser los consentidos, juguetes novedosos en ese hogar a tristes y agresivos prisioneros encerrados en jaulas, en los casos en que los compradores deciden mantenerlos en sus casas. Por otro lado, hay casos en los que estas personas quieren a como de lugar sacarlos de sus hogares, entonces buscan donarlos, sin encontrar un lugar apropiado que los reciba, o en el caso más desesperado soltarlos irresponsablemente.

Muchas personas liberan en contra de la ley a los monos en urbanizaciones y parques…

El tráfico de fauna en las carreteras es muy abundante y muchas veces estos animales son decomisados por Guardias del Estado, pero luego no hay un lugar adecuado que los reciba y que les brinden atención médica que les permitan recuperarse de todo el trauma que ha significado su cacería, por lo que no regresan a su vida salvaje nunca más. La mayoría de estos animales tienen muchas posibilidades de ser devueltos a su vida natural si lograran obtener una atención especializada y oportuna.

Durante todo el año los médicos veterinarios son consultados para visitar primates y otras especies en cautiverio, para ayudar a resolver los constantes problemas de salud que los aqueja por el mal manejo al que son sometidos en cautiverio, pero sin poder por los momentos ofrecer una solución cálida y digna para sus vidas. En el momento que se logre materializar el loable proyecto del CENTRO CLINICO DE REHABILITACIÓN DE FAUNA SILVESTRE se le podrá dar solución a este aspecto del problema.

Muchas personas liberan en contra de la ley a los monos en urbanizaciones y parques, transformándose en un grave problema. En algunos casos andan con cordones amarrados en su cintura cortándose la piel a medida que crecen por lo que se tornan muy agresivos, otros por estar en la pubertad también son violentos, y los persiguen para capturarlos dejándolos luego para siempre en horribles jaulas muy pequeñas.

La clave para acabar con estas atrocidades reside en la educación. Hay que inculcar a las personas que la naturaleza es una fuente de riqueza de todos. No se pueden enriquecer unos pocos de ella y agotar todos sus recursos mediante la violación de leyes y normativas. Los animales no están a disposición de los seres humanos sin más. El consumo debe ser exclusivamente el necesario, ya que con control, todos los recursos naturales son renovables.